Cómo eliminar las manchas de la piel: tipos y tratamientos

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Tras el verano, son muchas las pieles que desarrollan manchas. ¿A tí te pasa? ¿sabes por qué aparecen?, ¿cuales son los tipos mas frecuentes? y ¿cual es el tratamiento mas adecuado para cada una de ellos? La exposición solar es la causa directa de su aparición y de su agravamiento. La doctora Escoda te da las claves y los mejores tratamientos para acabar con ellas. El funcionamiento de los melanocitos de tu piel se altera con la exposición reiterada a los rayos solares, reciben la información de proteger nuestra piel y concentran la melanina en un punto de nuestro cuerpo de manera excesiva. Así es como aparecen las manchas, que pueden ser de tipo genético o adquirido. Las que pueden tratarse con aquellas que aparecen con el tiempo como los lentigos, melasmas o manchas seniles. Los lentigos solares o lentigos seniles son manchas de color marrón uniforme y de intensidad variable que se localizan en la zona de exposición al sol como puede ser la cara, el dorso de las manos y los antebrazos. El tamaño puede oscilar entre varios milímetros y varios centímetros y tienen los bordes irregulares.

Suelen aparecer a partir de los 40-50 años y son mas frecuentes en personas de piel clara. Son especialmente frecuentes en zonas que han sufrido quemaduras solares. Estas lesiones se consideran una consecuencia directa de la exposición al sol por lo que una adecuada y eficaz protección solar contribuye a su prevención. La exposición solar incrementa cualquiera de las manchas descritas, por lo que ha de utilizarse fotoprotector como medida preventiva. Utilizar un buen protector desde la infancia es esencial para prevenir la aparición de manchas en la madurez además de arrugas y falta de elasticidad. Pero si la mancha ya hecho su aparición, cada una de ellas, requerirá de un tratamiento específico que es el que dará mejores resultados. MELASMA El melasma es una hiperpigmentación facial que aparece en mujeres jóvenes, no asociada al envejecimiento, que aumenta con la exposición solar. Puede aparecer asociada con el embarazo (entonces se llama cloasma), con la ingesta de anticonceptivos u otras hormonas sexuales así como en diversas enfermedades y tumores genitales, endocrinos y del SNC. El predominio de melasma en mujeres, la alta incidencia en las embarazadas, las que toman anticonceptivos orales o entran en terapia hormonal sustitutiva de la menopausia y en la evolución del cáncer de ovario, confirman la existencia de un influjo hormonal básico. Esto explicaría también la reiterada re-pigmentación que se produce en la mayoría de los casos cuando se suspenden los tratamientos. La pigmentación que origina es de color marrón, intensidad variable y distribuida de forma simétrica en la frente, las regiones temporales, las mejillas, el labio superior y la barbilla. Las personas de piel oscura son más propensas a desarrollar melasma y es probable que existan factores genéticos favorecedores. Es de aparición casi exclusiva en mujeres y en hombres aparece en 1 de cada 10 casos y suele ser debido a un medicamento o a una enfermedad asociada. Cuando aparece en el embarazo, suele disminuir tras el parto pero es habitual que vuelva a aparecer en sucesivos embarazos. Los melasmas precisan un tratamiento más largo de unos dos o tres meses en los que se combinan los peelings con las cremas despigmentantes. Estas manchas, a pesar de que mejoran mucho con el tratamiento, vuelven a aparecer con las primeras exposiciones solares. Por ello es imprescindible proteger la piel del sol con filtros altos 50+ a pesar de que utilizarlos no es una garantía absoluta de que no aparezcan. Es un tratamiento mucho más ingrato que los lentigos, ya que van a requerir sesiones de mantenimiento. El tratamiento despigmentante para el melasma lo realizamos en varias sesiones como parte de un programa despigmentante, en el que combinamos varias sesiones de peeling. Con ello ganamos el tiempo suficiente para que la piel responda al tratamiento. En estos casos de melasma, los láser no están indicados ya que pueden provocar un rebote pigmentario, es decir, que la mancha aparezca incrementada debido a la fuerte agresión recibida. LENTIGOS En los lentigos seniles, un tratamiento rápido y efectivo es la luz láser que dependiendo del color de la mancha y del tipo de piel requerirá de dos a tres sesiones para eliminarse. Es imprescindible el uso de protección solar para prevenir su reaparición. En nuestro centro utilizamos el láser de Alejandrita de la marca Cynosure que nos ofrece desde hace 4 años una gran seguridad y eficacia en el tratamiento de este tipo de manchas en cualquier zona, siendo las más habituales la cara y las manos. La ventaja del láser Alejandrita sobre otros sistemas como la nieve carbónica, el láser de CO2 o el ácido TCA, es que su luz es selectiva y responde solamente al color marrón, por lo que la luz solo dañara las estructuras con la mancha dejando indemne el tejido restante. Esto significa que disminuimos enormemente el riesgo de dejar manchas blancas tras el tratamiento ya que solo se trata la zona de la piel con mancha. LUZ PULSADA Y LÁSER CONTRA LAS MANCHAS Existen tratamientos tanto de luz pulsada (IPL) como de láser. Nosotros hemos trabajado con ambos y actualmente nos decantamos por el láser porque nos permite modificar mucho más los parámetros para conseguir las características precisas para cada tipo de piel. Otra notable ventaja del láser es la velocidad con la que se aplica al no necesitar gel de contacto. Antes de cada tratamiento láser hacemos un cuestionario al paciente en el que comprobamos que no haya ninguna incompatibilidad con el tratamiento. Con los resultados obtenidos decidimos que láser utilizaremos y la potencia adecuada a cada persona y tipo de piel para unos resultados óptimos sin riesgos. Hay que tener en cuenta que la dieta ayudara a la recuperación de la piel. Es aconsejable tomar productos naturales y evitar los conservantes. Los alimentos nocivos para la piel son los mismos que para el resto del cuerpo: las grasas saturadas, los alimentos precocinados, pizzas, etc alimentos carentes de vitaminas y saturados de grasas que colapsan el sistema circulatorio e impiden que la sangre llegue correctamente a las células de la piel. Hay que seguir una alimentación rica en frutas, verduras, y pescado frescos con complementos nutricionales como la levadura de cerveza, el germen de trigo y los ácidos grasos omega tres. Más información: Centro de Medicina Estética Dra. Escoda. Aragón 28 1-1. Tel. 93 289 21 31. Web: www.draescoda.com
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